EL APEGO

Desde que nace, el ser humano necesita el contacto y la vinculación, es decir que si no entramos en contacto con los demás y nos vinculamos a algunas personas podemos poner en riesgo nuestra vida, podríamos desarrollarnos de manera deficiente, social y físicamente o, en el menor de los casos, sufrir emocionalmente por tener relaciones interpersonales inadecuadas o conflictivas.
Así, las personas tenemos una tendencia a la búsqueda de unión, la intimidad y placer en las relaciones con los demás. Esto es lo que denominas apego.
¿Quieres saber más?

  • ¿POR QUÉ EL APEGO ES TAN IMPORTANTE?

En ocasiones, lo que escondemos se hace más fuerte….

“Las emociones no expresadas nunca mueren. Son enterradas vivas y salen más tarde de las peores formas”- Sigmund Freud

 No obstante… si somos capaces de identificarlas y tratarlas se pueden convertir en las raíces de una personalidad y una vida saludable.

“Ya no seré esclavo de mi pasado emocional, sino que viviré mi presente con emoción”- Walter Riso

Por eso es tan importante identificar cómo nos han amado; ya que asi aprendemos cómo amarnos y cómo amar a otros.

  • ¿QUÉ ES EL APEGO?

Somos seres para el contacto y la vinculación, es decir que si no entramos en contacto con los demás y nos vinculamos a algunas personas podemos poner en riesgo nuestra vida, podríamos desarrollarnos de manera deficiente, social y físicamente o, en el menor de los casos, sufrir emocionalmente por tener relaciones interpersonales inadecuadas o conflictivas.

Así, una de las grandes tendencias que tiene el ser humano es aquella basada en la búsqueda de unión, la intimidad y el placer en las relaciones con los demás. Esta tendencia se pone de manifiesto en tres grandes necesidades primarias, no aprendidas:

– Necesidad de establecer vínculos afectivos percibidos como incondicionales y duraderos: Apego.

– Necesidad de disponer de una red de relaciones sociales: Amigos, conocidos y pertenencia a una comunidad.

– Necesidad de contacto físico placentero: Actividad sexual asociada al deseo, atracción y/o enamoramiento.

El papel de la familia en el desarrollo afectivo y social

 Cuando se trata de investigar y entender el origen de las características personales y sociales de las personas resulta clave pensar en la familia. Es así por varias razones:

  1. Las influencias familiares son las que primero ocurren, dado que las personas no podemos sobrevivir sin ayuda y dado que la circunstancia más habitual para todos es la de crecer en el seno de una familia.
  2. Por lo que a niños y adolescentes se refiere, las influencias son además las más persistentes, hecho acentuado más aún en los últimos años entre nosotros como consecuencia de una cada vez más tardía salida del hogar familiar de la juventud.
  3. Las relaciones familiares están dotadas de una especial intensidad y a ellas se atribuye una capacidad de configuración que determinará las relaciones posteriores fuera de la familia.
  4. Se ha observado la tendencia a pensar que la influencia de la familia es particularmente importante en los ámbitos social y personal, mientras que se duda un poco más de su papel sobre el ámbito intelectual.

Las relaciones familiares influyen de manera determinante en la orientación y competencia social del niño. La familia, al ser el primer contexto de desarrollo de los niños y niñas, puede favorecer o dificultar su futura adaptación al contexto social de los iguales, lo cual significa que la contribución que hace la familia a las relaciones de los niños con sus compañeros, y en un futuro con sus amigos y sus parejas, comienza mucho antes de que los niños inicien realmente sus interacciones con los iguales.

  • FUNCIONES DEL APEGO

«La tarea fundamental durante el desarrollo temprano es que el bebé pueda establecer una base segura para explorar el mundo, tanto física como socialmente» (Cortina y Liotti)

Componentes del sistema de apego:

  • Búsqueda proximidad con los demás.
  • Refugio y regulación emocional.
  • Crear una base segura desde la que explorar el mundo.
  • Protesta separación.
  • Control de los propios estados de ánimo a través de la internal ización de una predicción «la figura de apego va a estar (finalmente) disponible y atenta».

 

  • ESTILOS DE APEGO EN LA INFANCIA

Se ha constatado la existencia de distintos tipos de apego en la infancia asociados a la existencia de distintos estilos de relación entre padres y madres con sus hijos e hijas en las primeras etapas de su vida.

Así, los aspectos del comportamiento de los padres predicen el desarrollo de uno u otro estilo de apego en sus hijos.

En el modelo tradicional de socialización, el estilo de apego que lo hijos desarrollan se considera dependiente de dos rasgos fundamentales de la conducta de los padres: la disponibilidad y la sensibilidad.

Los comportamientos relacionados con el desarrollo del apego en bebés e infantes y las modalidades de apego derivadas fueron principalmente estudiadas por John Bowlby y Mary Ainsworth.

En sus investigaciones, Ainsworth y colaboradores diseñaron un instrumento de evaluación de la conducta de apego denominado el procedimiento de la situación extraña, y observaron un conjunto de respuestas innatas o instintivas ante la situación amenazante en la que se veían inmersos los infantes:

  • Búsqueda de proximidad a una figura de apego protectora.
  • Uso de la figura de apego como base segura desde la que explorar.
  • Búsqueda de figura de apego como refugio.
  • Resistencia a la separación de la figura de apego.

A partir de la observación de estas variables, los investigadores distinguieron los siguientes tipos de apego:

  • EL APEGO EN LA ETAPA ADULTA

Ahora que hemos aprendido algunos conceptos sobre el apego os preguntaréis ¿Y esto cómo me afecta en mi vida adulta?

En los primeros estudios sobre el apego, Bowlby (1979) afirmó que el apego “es propio de los seres humanos desde la cuna hasta la sepultura”, planteaba así que el sistema de apego es un sistema innato y vital para la supervivencia que perdura a lo largo del desarrollo.

Haciendo una traslación de los estilos de apego de los niños a los adultos, Hazan y Shaver (1987), proponen tres tipos básicos de apego adulto: seguro, ansioso-ambivalente y evitativo.

Seguro: A la persona le es relativamente fácil estar unido íntimamente a algunas personas; se encuentra bien dependiendo de ellas y haciendo que ellas dependan de él/ella; no suele estar preocupado por el miedo a que los demás le abandonen; ni preocupado porque alguien esté demasiado unido a él/ella.

Ansioso-ambivalente: El adulto encuentra que los otros son reacios a unirse a él/ella tanto como la persona quisiera; frecuentemente está preocupado porque teme que su pareja no le ame realmente o no desee estar él/ella y lo abandone; desea unirse completamente a otra persona y este deseo parece ahuyentar a la gente lejos

Evitativo: La persona está incómoda en las relaciones íntimas con los demás; le es difícil depender emocionalmente de ellos; está nervioso/a cuando alguien trata de intimar demasiado con él/ella; con frecuencia las parejas desean que la persona intime más con ellos de lo que realmente le resulta cómodo.

Con todo esto…

¿Con qué tipo de apego te identificas en la infancia? ¿Cómo crees se ha configurado en la etapa adulta? ¿Te has planteado si influye en tus relaciones actuales?

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