ANSIEDAD

  •  LA ANSIEDAD EN NUESTRO MUNDO

Los trastornos de ansiedad son, junto con los trastornos del estado de ánimo, los que más contribuyen a la morbilidad de la población española y mundial a través del sufrimiento que generan, y los que más repercuten en las economías nacionales.

En nuestro contexto, la mayoría de los estudios sitúan la prevalencia de la enfermedad mental, en la población general, entre el 10% y el 20%. Los datos del Eurobarómetro (en 2013) dan una prevalencia estimada para cualquier trastorno mental en España del 17,6%, más alta en mujeres (20,8%) que en varones (14,2%). Los trastornos más frecuentes suelen ser los de ansiedad (más habituales en mujeres), seguidos por los depresivos o viceversa, dependiendo de la clasificación que se haya utilizado y de si en los análisis se incluyen o no las fobias (donde la prevalencia es igualada entre hombres y mujeres).

En términos absolutos, sólo en nuestro país, (datos de 2017) se estima que hay 2 millones de personas  con sintomatología ansiosa de carácter grave, con diagnóstico y tratamiento. Y se estima que esta cifra es el doble (en torno a 4 millones) respecto a los casos con sintomatología leve, que suelen ser personas que manejan la ansiedad con más o menos dificultades a lo largo de su vida pero que nunca llegan al punto de acudir al sistema sanitario público o privado para recibir ayuda.

Según el Libro Blanco de la Comunidad de Madrid, en el año 2013, en una población de 6,496 millones de personas el número de altas hospitalarias con diagnóstico por  trastornos de ansiedad fue de 130.456. Es decir, 130.456 nuevos casos con problemas de ansiedad, y esta cifra se incrementa en varios miles al año.

Por otro lado, la ansiedad es ya la enfermedad mental más citada por los españoles en las encuestas., por delante de la depresión. (2017)

  •   ¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?           ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE RELAJARSE?

La ansiedad o el estrés es una respuesta del organismo ante situaciones de amenaza.

Originariamente, las amenazas a las que debía hacer frente el ser humano estaban directamente relacionadas con su supervivencia. Por ejemplo, un grupo de homos que estaban por el bosque de cacería podían topar con un animal salvaje que podía atacarles, ante esto su organismo respondía con estrés y por ejemplo sufrían una aceleración del pulso y tensión muscular que les permitía salir corriendo de forma óptima y salvar la vida.

En la actualidad el ser humano apenas se ve en estas situaciones que llevan al extremo su supervivencia. Pero nos vemos inmersos en otro tipo de situaciones que son ansiógenas en nuestra sociedad, y que disparan de la misma manera nuestro sistema de estrés, y que cada vez están más relacionadas con las cogniciones, anticipaciones y miedos. Estas situaciones puede ser por ejemplo: salir a exponer un trabajo delante de compañeros, una entrevista de trabajo, o salir de fiesta con un grupo de gente que no son conocidos.

Los síntomas de la respuesta de ansiedad pertenecen a tres grandes bloques:

Por lo general  , las personas tendemos a sentir la ansiedad de la misma forma. Es decir, hay partes de nuestro cuerpo más sensibles a estos cambios de activación y son donde habitualmente percibimos nuestro estado nervioso. Por ejemplo hay personal que con el nerviosismo habitualmente comienzan a tener dolor de cabeza y hay otras personas que perciben más molestias gástricas.

No hay respuestas a la ansiedad mejores o peores que otras. Cada uno tiene su forma de vivirlo.

Además es importante saber que es normal tener estas respuestas de ansiedad y estrés, la clave es que sentir una ansiedad excesiva reducirá nuestro rendimiento, impidiendo que mostremos nuestras verdaderas posibilidades y si la situación no se corrige, puede condicionar el futuro y limitarnos.

  •       ¿QUÉ SON LAS TÉCNICAS DE RELAJACIÓN?

Las técnicas de relajación son una serie de procedimientos que, basados en la investigación y aplicación en casos, se han erguido como un arma fundamental para combatir los síntomas de ansiedad.

Las utilizaremos para bajar nuestro nivel de activación, ya que éstas alteran de forma antagónica los procesos fisiológicos relacionados con la ansiedad como: aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, consumo de oxígeno, la tensión muscular tónica, la transmisión dérmica y la tensión arterial.

Las técnicas más utilizadas son el protocolo de respiración profunda y la relajación progresiva de Jacobson.

En situaciones de emergencia con ansiedad se suele utilizar la respiración profunda por su fácil realización y rápido efecto. Por ejemplo, en una ataque de pánico en la oficina. Además es una herramienta muy utilizada (aunque con variaciones) en diversas disciplinas como el yoga o la meditación, ya que ayuda a inducir rápidamente la relajación y mejora los estados de introspección.

Para trabajar la ansiedad a largo plazo, y en psicoterapia, lo más utilizado es el método de Jacobson y las adaptaciones del mismo realizadas por Wolpe, y, Bernstein y Borkovec.

Otras estrategias para alcanzar la relajación son: la visualización, el biofeedback, el yoga, la meditación o la hipnosis.

Como actividad práctica de este monográfico sobre ansiedad, vamos a centrarnos en la Relajación Muscular Progresiva.

Cuanto más tiempo dediquemos a practicar la relajación, mejores serán los resultados. Lo ideal sería practicar cada día durante unos tres meses.

Conviene tener en cuenta que para relajarse, es especialmente relevante lo que estamos pensando, de manera que no podemos estar haciendo relajación y al mismo tiempo pensar en las tareas que vamos a hacer después o en los problemas que nos preocupan. Si lo hacemos, lo que estamos consiguiendo por un lado con la relajación, lo estamos perdiendo por el otro comenzando de nuevo con la activación.

Debemos concentrar la atención de forma plena y consciente en los ejercicios de la relajación, todo lo demás que ocupe nuestra mente podemos dejarlo apartado por un rato, como si aparcáramos el coche con todas nuestras obligaciones y preocupaciones, nos bajáramos de él y diéramos un paseo por el parque, y luego volviéramos a nuestro coche.

Con la práctica habitual de la relajación se consigue una disminución de la activación fisiológica en un plazo medio de tres meses. Su efecto se mantiene en el seguimiento durante un año por lo que se trata de un efecto relativamente estable. En cambio, los fármacos tranquilizantes consiguen una disminución de la activación fisiológica a muy corto plazo, pero su efecto no se mantiene, sino que muchas veces se produce recaída tras la retirada.

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